El gobierno corporativo es uno de los aspectos más importantes para una compañía. Se trata de la política que asigna derechos y deberes para los socios, la junta directiva, el gerente y el equipo que compone la organización.

En varias de las empresas que asesoramos encontramos que, aunque cuenten con gran trayectoria y experiencia, se presentan  brechas en los acuerdos formales entre las personas que conforman los equipos directivos y de trabajo. Esto representa un riesgo para la sostenibilidad de la compañía, así como para su imagen de  confiabilidad y potencial para atraer mayor inversión.

Para empresas privadas:

Es común que las empresas se formen sin un marco de políticas de buen gobierno.  En muchos casos, se proponen acciones a corto plazo e inclusive se comprometen capitales de inversión de cada una de las partes sin medir objetivamente el valor del dinero en el tiempo. También ocurre que poco se estima el valor del esfuerzo que representa un cargo de  gestión del cual se responsabiliza el accionista.

Esto conlleva a que cuando los procesos se hacen más complejos y se requiere tomar decisiones o cambiar el aporte en especies o en dinero, llegue un punto en que ya no es sencillo replantear el acuerdo de distribución de poder y de utilidades.

Las sociedades son buenas, siempre y cuando se manifiesten los términos de la relación societaria de manera clara y concreta desde el comienzo.   Sugerimos que su sociedad cuente con un asesor Jurídico que pueda intermediar entre las partes de su sociedad y que construya un documento legal de común entendimiento. Estos estatutos deben reflejar las responsabilidades, la independencia y autonomía al momento de la toma de decisiones y la distribución del patrimonio. De esta manera se tendrá una relación transparente con expectativas claras a lo largo del tiempo.

Las características generales que deben incluirse en un marco de buen gobierno corporativo son:

  1.     Una visión de negocio, enmarcada en una misión corporativa y unos objetivos claramente definidos y aprobados por los accionistas de manera unánime.
  2.     Una asamblea de accionistas, que se reunirá al menos una vez al año o según se determine, para evaluar los resultados de la gestión de la compañía y reafirmar la dirección del negocio.
  3.   Un Director General o CEO, escogido por la Junta, con actitud y destrezas competentes para la formulación y ejecución de la estrategia; que pueda seleccionar a un equipo de ejecutivos como línea de segundo mando operativo y estratégico dentro de su organización.
  4.     Una mesa de Directivos, designados por los accionistas, que tengan habilidades que contribuyan a la toma de decisiones estratégicas y de liderazgo para la organización.  Según el modelo de negocio, por lo general se busca contar con expertos en el área financiera, de operación y automatización, comunicaciones y tecnología, cultura y conciencia organizacional, visión estratégica del mercado y percepción del cliente, entre otros.  Este equipo de trabajo tendrá como responsabilidad la validación de la estrategia que propone el Director General o CEO. Esta estrategia debe pasar por un proceso de aprobación y debe tener un plan de ejecución cuyos resultados se evalúan generalmente de manera anual.  La Junta o mesa de Directivos, únicamente responderá y rendirá cuentas a los accionistas.
  5.     Unos ejecutivos seleccionados para ejecutar las actividades enmarcadas en la estrategia de la compañía, que cuenten con responsabilidades definidas y con habilidades determinadas según su función.  
  6. Indicadores de gestión que permitan evidenciar los resultados de la gestión del equipo en cada una de las áreas de la organización.

 

Para empresas de Familia:

Si su caso es el de una empresa de familia, debe considerar la creación de un protocolo de familias que permita que los miembros de la familia o las familias que componen la sociedad de accionistas tengan claras las reglas del juego dentro del modelo empresarial y la interacción que puedan llegar a tener con la compañía.

Los protocolos de familia son acuerdos o compromisos debidamente documentados, donde se regulan los términos que dictan los derechos y deberes que cada socio miembro de las familias accionistas de la compañía deben cumplir, tales como:

  1. Definición de los métodos de selección y vinculación de talento de los miembros de las familias dentro del equipo de la organización, 
  2. Políticas para la utilización y manejo de las utilidades que genera la compañía y cómo destinarlas en proyectos de reinversión, repartición de dividendos, entre otros.
  3. Términos de dirección, autonomía, manejo de la toma de decisiones estratégicas y operativas de la compañía para los órganos de gobierno.
  4. La sucesión: Vista como las normas relativas a la sucesión de cargos críticos en la compañía, velando por la continuidad del negocio y la permanencia del “know how”.  Aquí se realiza la definición específica de perfiles críticos, competencias y mecanismos para heredar y proteger el conocimiento.

Bien sea para empresas de familia o privadas,  es fundamental contar con un buen marco de gobierno corporativo, que promueva la transparencia y la eficacia de los procesos dentro de la empresa.   Para disminuir amenazas de sostenibilidad en el tiempo, el marco de buen gobierno además establece los esquemas de comunicación que articulan las responsabilidades y los límites en el poder y la toma de decisiones o intervenciones ejecutivas.