Las Finanzas Sostenibles son una nueva tendencia que busca un desarrollo económico de mediano y largo plazo sujeto a un desarrollo más humano y equilibrado, con criterios sociales, medioambientales, de gobierno, además de los habituales (rentabilidad, riesgo y liquidez). En un contexto donde los consumidores son más conscientes y tienen un mayor acceso a la información, se vuelve importante considerar estos elementos seriamente. Sin embargo, para llegar a esta implementación, es importante tener una planeación financiera que permita llevar una profundización administrativa en el control, la planeación, la organización y la toma de decisiones de manera eficiente y eficaz.
Tener unas finanzas sostenibles puede ayudar a solventar las dificultades financieras, dificultades que suelen presentarse por múltiples razones en el día a día de las organizaciones. Estas, pueden ser exógenas y afectar a una empresa en particular, o a un grupo de empresas del mismo sector económico, o incluso a todas las empresas de una economía en general. Por otra parte, pueden ser por razones endógenas que desencadenan en desequilibrios para el funcionamiento de toda la organización y que pueden ser originados en la alta dirección o el empleado-obrero de la misma involuntariamente. Por tanto, llevar unas finanzas sostenibles pone a disposición de la organización recursos inexistentes al medio tradicional, por lo que hace importante precisar la situación real de cada organización ¿Ya tienes claridad financiera en tu organización por el próximo año? ¿Es sostenible?
Ventajas de implementar finanzas sostenibles en la organización:
- Un Good Will significativo logrado a través del reconocimiento de liderazgo y aceptación social que permite abrir puertas con otros sectores de la economía y la comunidad en general.
- Acceso a distintas fuentes de capital de trabajo.
- Disminución de la rotación de personal, mayor rentabilidad, disminución en costos de capacitación.
- Organización con alta capacidad de resiliencia interna capaz de afrontar los retos e imprevistos. Además, de unos empleados comprometidos no sólo por la retribución económica sino dispuestos a dar más del 100% a la organización y la sociedad, por motivación propia.
- Disminuye el riesgo de mercado, pues establece vínculos con la sociedad.
- Mayor productividad, eficacia y comunicación de calidad.
- Un plan financiero más rentable e integral.
